| 1 mes de $100.00 sin intereses | Total $100.00 |
Recomendamos checar disponibilidad y tiempo de envío de ejemplares antes de hacer su pedido, gracias.
La Rana Grillo (Acris crepitans) es un anfibio de tamaño diminuto, temperamento sumamente activo y un aspecto rústico y fascinante. Su nombre común proviene de su peculiar y potente canto, el cual se asemeja fielmente al chasquido rítmico de un grillo. Su cuerpo es esbelto y de piel marcadamente verrugosa, exhibiendo un patrón de camuflaje natural en tonos marrones, grisáceos y verdes oliváceos, frecuentemente acompañado de una característica mancha triangular oscura entre los ojos. A diferencia de las ranas totalmente acuáticas, esta especie es de hábitos semiacuáticos; posee unas patas traseras extraordinariamente largas y musculosas que le permiten realizar saltos enormes para escapar de sus depredadores o capturar presas al vuelo, convirtiéndola en un habitante dinámico y único para acuaterrarios o paludarios.
Generalidades
Nombre Científico: Acris crepitans
Origen: Norteamérica (Ampliamente distribuida por los Estados Unidos y el noreste de México, habitando en las orillas de arroyos de corriente lenta, estanques permanentes y zonas pantanosas con abundante vegetación ribereña).
Tamaño: 1.5 a 3.5 cm de longitud (es una de las ranas más pequeñas de su región).
Esperanza de Vida: 2 a 4 años.
Carácter: Extremadamente activa, asustadiza y de hábitos mayormente diurnos. No es un animal agresivo, pero debido a su tremenda agilidad y velocidad, se estresa con facilidad si se le intenta manipular de forma constante.
Parámetros de su Entorno
Temperatura del Aire: 20°C a 26°C.
Temperatura del Agua: 18°C a 24°C.
pH del Agua: 6.5 a 7.5.
Humedad: Alta (70% a 85%), requiere pulverizaciones constantes para mantener su piel perfectamente hidratada.
Acuaterrario / Paludario Recomendado
Volumen Mínimo: 40 a 50 litros para un pequeño grupo de 3 o 4 ejemplares.
Configuración: Exige un diseño de paludario o acuaterrario (mitad agua y mitad tierra). La zona terrestre debe contar con un sustrato suave a base de fibra de coco, musgo esfagno y abundante hojarasca húmeda, decorada con troncos y rocas lisas. La zona acuática debe ser de poca profundidad (no más de 10-15 cm) y contar con rampas, plantas emergentes o troncos que les faciliten salir del agua de forma sencilla, ya que, aunque nadan bien, no son ranas 100% acuáticas y podrían ahogarse si se agotan. Se recomienda una iluminación de intensidad moderada que beneficie a las plantas naturales y una filtración muy suave con un filtro de esponja para no generar turbulencias en la zona acuática.
Alimentación
Tipo: Insectívoro estricto y cazador visual activo.
Dieta: En cautiverio se alimenta exclusivamente de presas vivas que se muevan activamente y que sean de un tamaño proporcional a su pequeña boca. Su dieta base debe consistir en microgrillos, moscas de la fruta (Drosophila melanogaster y D. hydei), pequeños gusanos de la harina recién mudados, colémbolos y pulgones. Es indispensable espolvorear el alimento con un suplemento de calcio y vitaminas para anfibios de 2 a 3 veces por semana.
Compatibilidad
Combina con: Se recomienda mantenerla en un tanque específico para su especie. Puede convivir de forma armoniosa con otros ejemplares de rana grillo si el espacio es lo suficientemente amplio y cuenta con abundantes refugios.
Evitar: Cualquier tipo de pez mediano o grande en la zona acuática que pueda morderlas, así como reptiles u otros anfibios de mayor tamaño (como ranas toro o escuerzos) que las verán instantáneamente como alimento. Tampoco se debe combinar con invertebrados grandes que puedan lastimar su piel.
Cuidados y Consideraciones
Temperatura ideal: 23°C (ambiente).
Nota: Al ser un anfibio, su piel es sumamente permeable y delicada, por lo que nunca debe tocarse con las manos desnudas (los aceites y sales de nuestra piel las dañan). Son propensas a sufrir por el cloro y los metales pesados, por lo que es obligatorio tratar toda el agua con un acondicionador adecuado. Debido a que son saltadoras excepcionales capaces de alcanzar grandes alturas cuando se asustan, es estrictamente obligatorio que el paludario cuente con una tapa de malla fina bien ajustada y con seguro para garantizar una ventilación perfecta y evitar cualquier escape.